La Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU) aprobó ayer por amplia mayoría abrir un debate sobre la necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba, luego de una intensa presión del gobierno de Donald Trump para impedir la discusión.
Después, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, calificó en sus redes sociales de “cinismo” los intentos de los delegados estadunidenses de “sabotear” la votación al negar la existencia del bloqueo.
La votación extraordinaria de ayer no sustituye el sufragio anual que se realizará en octubre, fue solicitada por el gobierno cubano para denunciar el recrudecimiento de las medidas con un “bloqueo naval” y “cerco energético” perpetrados desde enero por la Casa Blanca.
El apoyo a la causa cubana contó ayer con 136 sufragios a favor, nueve en contra y 30 abstenciones, mientras la votación de octubre de 2025 la declaración que pide el fin del bloqueo estadunidense obtuvo 165 votos en pro, siete contrarios y 12 se abstuvieron.
“Contra Cuba, el gobierno de Estados Unidos lleva a cabo una guerra multidimensional, no convencional, que dura ya casi siete décadas”, denunció en la tribuna el canciller cubano, Bruno Rodríguez.
“No existe ningún bloqueo estadunidense. El único embargo en Cuba es la guillotina que el régimen hace pender sobre la cabeza de su pueblo”, argumentó el embajador estadunidense, Mike Waltz, quien aseguró que hay suficiente combustible para alimentar las oficinas del gobierno cubano y las propiedades la familia Castro, y preguntó: “¿qué ha hecho el conglomerado militar Gaesa con los 18 mil millones de dólares en activos que posee?”, citó el Nuevo Herald.
El debate fue intenso. La delegación cubana interrumpió a Waltz varias veces para llamarlo “mentiroso” cuando mencionó las protestas de julio de 2021 y para pedirle que actuara con “decoro” cuando el embajador estadunidense cuestionó cómo la familia Castro podía permitirse 17 residencias y una isla privada, o cómo el presidente puede comprar artículos de lujo, como un reloj Rolex, bolígrafos Montblanc o una corbata Hermes.
Tanto Rodríguez como el representante cubano ante la ONU, Ernesto Soberón, golpearon sus escritorios cuando hablaba Waltz.
“Invito al señor Waltz a leer las declaraciones de la portavoz de la Casa Blanca del 30 de marzo o las del presidente de Estados Unidos de un día antes que confirman la existencia del bloqueo, en particular el cerco total de hidrocarburos”, reviró Rodríguez.
“La comunidad internacional y los pueblos están con Cuba. El mundo sabe de qué lado están la verdad y la justicia”, apuntó el presidente cubano. Llamó “mentiroso” a Waltz por “mancillar símbolos universales como Fidel, el Che y Raúl, reivindicados por su propia talla moral y con un lugar ya ganado en la posteridad”.
En tanto, el sistema energético cubano comenzó una paulatina reconexión tras un apagón nacional que dejó la víspera a millones de personas a oscuras; sin embargo, el servicio no fue restablecido en todos los hogares.
