El alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, solicitó el fin de las sanciones impuestas por Estados Unidos a Cuba, al considerar que las medidas han agravado las condiciones de vida de la población y afectan el acceso a servicios y suministros esenciales.
A través de un comunicado, el funcionario expresó preocupación por el endurecimiento de las restricciones aplicado en 2026, particularmente aquellas relacionadas con el suministro de combustible y las sanciones dirigidas a empresas y entidades que mantienen vínculos comerciales con la isla. Según señaló, estas acciones están afectando de manera especial a los sectores más vulnerables de la población.
La oficina del alto comisionado indicó que la escasez de combustible ha contribuido a una crisis energética prolongada, con apagones recurrentes y dificultades para el funcionamiento de actividades económicas y servicios básicos. También advirtió sobre problemas en el sistema de salud debido a la falta de medicamentos, insumos médicos y equipos necesarios para la atención de pacientes.
De acuerdo con la ONU, las restricciones también han repercutido en la producción y distribución de alimentos, elevando los precios y reduciendo la disponibilidad de productos básicos. El organismo sostuvo que las sanciones con efectos amplios sobre la economía pueden tener consecuencias negativas para los derechos humanos de la población y reiteró su llamado para que sean revisadas y eliminadas.
