El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que el aumento en el precio de la gasolina ya no está relacionado principalmente con la situación en el estrecho de Ormuz, debido a que el flujo de petróleo por esa vía ha registrado una recuperación. En su lugar, atribuyó parte de la presión sobre los precios al estado de las refinerías.

A través de una publicación en Truth Social, Trump aseguró que actualmente están saliendo cantidades récord de barriles de petróleo casi a diario, por lo que, desde su perspectiva, la situación en Ormuz ha dejado de ser el principal factor detrás del encarecimiento de los combustibles.

El mandatario sostuvo que uno de los problemas se encuentra en la capacidad de refinación. En particular, mencionó el cierre de instalaciones en California y relacionó la situación con las afectaciones que han sufrido refinerías en otras regiones.

La explicación de Trump ocurre mientras el mercado energético internacional continúa bajo presión por las dificultades en el transporte y procesamiento de combustibles. Reuters reportó este lunes que, aunque los flujos de crudo a través de Ormuz se han recuperado, los costos de transporte, seguros y las limitaciones en la capacidad de refinación mantienen elevados los precios.

De acuerdo con datos reportados este lunes, el flujo de petróleo por el estrecho llegó a alrededor de 14 millones de barriles diarios durante la semana pasada, el nivel más alto desde el inicio de la guerra en Irán. Sin embargo, el mercado de combustibles permanece tensionado y el Brent se ubicaba alrededor de los 101 dólares por barril.

La situación mantiene la atención sobre el impacto que los problemas de transporte, refinación y suministro tienen sobre los precios de los combustibles. Las declaraciones de Trump buscan explicar el comportamiento reciente de la gasolina en Estados Unidos en medio de las alteraciones que persisten en el mercado energético internacional.