Estados Unidos mantiene bajo seguimiento el caso de una trabajadora de un instituto especializado en peste que murió en Siberia tras desarrollar una neumonía grave, aunque el secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que por ahora no existen motivos para considerar la situación una amenaza inmediata.
Rubio explicó que Washington recibió información de las autoridades rusas y que el caso continúa bajo observación. “Sabemos lo que sabemos”, respondió al ser cuestionado sobre los reportes que apuntan a una posible exposición a Yersinia pestis, bacteria que causa la peste.
La fallecida fue identificada como Darya Shipilova, de 28 años, técnica del Instituto Antipeste de Investigación de Siberia y el Lejano Oriente, ubicado en Shelekhov, en la región de Irkutsk. Ingresó a un hospital el 29 de septiembre con un cuadro de neumonía grave y murió el 2 de octubre.
La preocupación surgió después de versiones según las cuales Shipilova habría roto un tubo de ensayo que contenía Yersinia pestis mientras trabajaba en el laboratorio. Sin embargo, esa hipótesis no ha sido confirmada oficialmente.
Las autoridades sanitarias rusas sostienen que los análisis practicados a la trabajadora no detectaron microorganismos relacionados con sus actividades profesionales y atribuyen el fallecimiento a una neumonía de origen desconocido. También niegan que haya ocurrido un accidente con agentes patógenos dentro del instituto.
Pese a esa versión, las autoridades mantienen medidas preventivas en Irkutsk. Decenas de trabajadores del instituto fueron aislados y varios hospitales permanecen bajo restricciones sanitarias, mientras los contactos de la fallecida son sometidos a vigilancia médica. Reportes independientes sitúan en casi 200 el número de personas bajo observación, aunque esa cifra no corresponde a casos confirmados de peste.
Rubio señaló que el reducido número de viajes entre Estados Unidos y Rusia limita las posibilidades de que una eventual infección llegue rápidamente a territorio estadounidense, pero advirtió que una enfermedad infecciosa puede propagarse si escapa del lugar donde se origina. Por ello, insistió en la necesidad de mantener la vigilancia.
Hasta ahora, no existe un brote de peste neumónica confirmado en la región ni evidencia oficial de transmisión entre personas. La situación permanece bajo investigación mientras las autoridades rusas mantienen que el riesgo epidemiológico está controlado.
