Con la meta de reactivar las exportaciones de ganado hacia Estados Unidos en un lapso de 40 días, la Secretaría de Desarrollo Rural del Estado puso en marcha cercos y barridos sanitarios para evitar que la plaga del gusano barrenador avance hacia la zona norte de Chihuahua.
Miguel Núñez Nava, encargado de enlace regional de la dependencia, confirmó que hasta el momento se tienen contabilizados 11 casos detectados de manera concentrada en el sur de la entidad. Ante este panorama, las autoridades reforzaron la comunicación y protocolos con ganaderos de municipios fronterizos como Guadalupe y Ciudad Juárez.
La estrategia central apuesta a la detección temprana. Todos los productores del estado han recibido capacitación técnica para identificar la presencia del gusano en sus animales y notificarlo de inmediato a las autoridades sanitarias. La contención oportuna de estos brotes resulta crucial para certificar el estatus sanitario del hato chihuahuense y lograr que las fronteras estadounidenses reabran el comercio pecuario.
