Mientras las autoridades estatales se ausentan en giras y agendas políticas, las familias chihuahuenses pagan el costo de una crisis de inseguridad que no cede. Ese fue el duro diagnóstico que lanzó la diputada federal del Partido del Trabajo (PT), Greycy Durán, al exponer la brecha que separa las cifras nacionales de violencia de la realidad que se vive en las calles del estado.
“Las familias de Chihuahua exigen resultados a las autoridades en vez de que anden viajando o en campañas adelantadas”, recriminó la legisladora petista.
Durán Alarcón trazó una línea divisoria entre el panorama nacional y el contexto local. Mientras el Gobierno Federal reportó una jornada históricamente baja el pasado 21 de julio —con 21 homicidios dolosos en todo el país—, Chihuahua sigue anclado en la lista de los estados más violentos de México.
