El Gobierno de China pidió proteger la seguridad de la navegación en el Estrecho de Ormuz tras la orden de Irán de cerrar esta ruta estratégica en respuesta a la ofensiva lanzada por Estados Unidos e Israel.

La portavoz del Ministerio de Exteriores, Mao Ning, instó a cesar de inmediato las operaciones militares, evitar una mayor escalada y garantizar suministros energéticos estables. Subrayó que la seguridad energética es clave para la economía global.

Pekín acusó a Washington y Tel Aviv de iniciar una campaña de bombardeos mientras se desarrollaban negociaciones sobre el programa nuclear iraní, y sostuvo que la vía debe ser política y diplomática, con retorno inmediato al diálogo.

La ofensiva ha dejado cerca de 800 muertos en Irán, según reportes de la Media Luna Roja. Entre las víctimas figura el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, además de altos mandos y funcionarios. Teherán respondió con lanzamientos de misiles y drones contra Israel y bases estadounidenses en la región.

China reiteró su llamado a preservar el sistema internacional de no proliferación y evitar un mayor impacto económico global.