La Selección de Italia quedó fuera del Mundial 2026 tras caer en la repesca europea ante Bosnia, sumando así su tercera ausencia consecutiva en una Copa del Mundo.
La eliminación desató una crisis interna que derivó en la salida del presidente de la Federación Italiana de Fútbol, Gabriele Gravina, así como del técnico Gennaro Gattuso y del directivo Gianluigi Buffon.
Sin embargo, un factor externo mantiene abierta una posibilidad remota: la situación de Irán, cuya participación está en duda por el conflicto en Oriente Medio y tensiones con Estados Unidos, uno de los países sede del torneo.
Autoridades iraníes han condicionado su asistencia a que sus partidos no se disputen en territorio estadounidense, lo que podría obligar a la FIFA a tomar decisiones extraordinarias. En caso de una eventual baja, se abriría un escenario inusual que podría impactar la lista final de selecciones clasificadas.
