La reforma conocida como Plan B, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, alcanzó en cuestión de horas el respaldo de al menos 17 congresos estatales, tras su aprobación en la Cámara de Diputados con mayoría calificada.
El dictamen fue avalado en San Lázaro con 343 votos a favor y 124 en contra, luego de una sesión de más de 14 horas, lo que permitió activar de inmediato el proceso para su declaratoria de constitucionalidad.
En entidades como Tabasco, el trámite se resolvió en minutos sin discusión de fondo, mientras que en otros estados el aval llegó en sesiones extraordinarias, consolidando rápidamente la mayoría requerida.
La reforma contempla reducción de regidurías, límites al gasto de congresos locales y ajustes salariales en órganos electorales, mientras que la oposición ha cuestionado que los cambios no transforman el sistema y advierte un posible debilitamiento de contrapesos institucionales.
