Estados Unidos eliminó a Delcy Rodríguez de su lista de sancionados, en una decisión que marca un giro directo en la relación con el nuevo gobierno venezolano.

La medida fue confirmada por el Departamento del Tesoro, que retiró a la mandataria de la llamada “Lista Clinton”, lo que implica el levantamiento de restricciones financieras, comerciales y de movilidad que pesaban sobre ella desde 2018.

Con este movimiento, Rodríguez recupera la posibilidad de realizar operaciones internacionales, acceder a activos y mantener vínculos con entidades estadounidenses, lo que abre la puerta a una normalización progresiva de relaciones entre ambos países.

El cambio se da en un contexto de reacomodo político en Venezuela tras la salida de Nicolás Maduro, y en medio de acercamientos entre Washington y el nuevo gobierno interino, enfocados principalmente en cooperación energética y estabilidad económica.

Además, la decisión coincide con la reapertura de canales diplomáticos y acuerdos en el sector petrolero, lo que refuerza la estrategia de Estados Unidos de flexibilizar sanciones como parte de una nueva etapa de negociación.