Un terremoto de magnitud 7.4 golpeó el noreste de Indonesia y encendió alertas en toda la región, tras registrarse en el mar de Molucas, una zona de alta actividad sísmica.

El movimiento ocurrió a una profundidad aproximada de 35 kilómetros, con epicentro frente a la isla de Ternate, lo que provocó una alerta de tsunami para Indonesia, Filipinas y Malasia ante el riesgo de oleaje peligroso.

Minutos después del sismo, se detectaron pequeñas olas de tsunami de hasta 30 centímetros en algunas zonas costeras, mientras autoridades ordenaron a la población alejarse del litoral como medida preventiva.

El impacto ya dejó al menos una persona fallecida y daños menores en viviendas e infraestructura, además de evacuaciones y momentos de pánico entre la población por la intensidad del temblor, que se sintió durante varios segundos.

Aunque no se ha reportado un desastre mayor, el evento volvió a evidenciar la vulnerabilidad de Indonesia, ubicada en el llamado “Cinturón de Fuego del Pacífico”, una de las regiones con mayor actividad sísmica en el mundo.

Las autoridades mantienen monitoreo constante ante posibles réplicas y variaciones en el nivel del mar, mientras la situación sigue en evaluación.