El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó su intención de controlar el petróleo de Irán e incluso planteó la posibilidad de que fuerzas estadounidenses tomaran el principal punto de exportación en la isla iraní de Kharg. No obstante, también señaló —en declaraciones difundidas el lunes— que un acuerdo con Teherán para poner fin al conflicto “podría concretarse con bastante rapidez”.

Mientras tanto, en el terreno, los enfrentamientos continuaban sin señales de disminuir. Teherán lanzó un ataque contra una instalación estratégica de agua y electricidad en Kuwait, ya severamente afectado, y una refinería en Israel también fue blanco de agresiones. En respuesta, Israel y Estados Unidos ejecutaron una nueva serie de bombardeos contra territorio iraní.

Los comentarios de Trump en una entrevista con el Financial Times destacan cómo ha reiterado que las conversaciones con Irán están en curso —e incluso van bien— aunque Teherán niega negociar directamente.

Pero al mismo tiempo, ha intensificado continuamente sus amenazas, mientras miles de marines y otras tropas estadounidenses llegan a Oriente Medio.

Trump sugiere tomar enclave petrolero de Irán

En una publicación en redes sociales el lunes, Trump emitió una nueva amenaza contra la infraestructura civil de Irán, incluidas las plantas desalinizadoras, a menos que se alcance un alto el fuego “en breve”.

“Se ha logrado un gran progreso pero, si por cualquier razón no se alcanza un acuerdo en breve, lo cual probablemente ocurrirá, y si el estrecho de Ormuz no está inmediatamente ‘abierto a los negocios’, concluiremos nuestra encantadora ‘estancia’ en Irán volando y aniquilando por completo todas sus Plantas Generadoras de Electricidad, Pozos de Petróleo y la isla de Kharg (¡y posiblemente todas las plantas desalinizadoras!)”.

Sigue sin estar claro en qué punto se encuentra el esfuerzo diplomático facilitado por Pakistán. Los ataques de Irán contra sus vecinos del Golfo podrían añadir otro elemento de incertidumbre a cualquier conversación. Emiratos Árabes Unidos —que desde hace tiempo se presenta como un faro de seguridad y estabilidad en una región volátil— ha sido duramente golpeado en la guerra y cada vez más está señalando que quiere que Irán sea desarmado en cualquier alto el fuego. Es probable que la teocracia de Irán no acepte eso.

En la entrevista con el Financial Times, Trump dijo que su preferencia sería “tomar el petróleo en Irán”, una medida que requeriría apoderarse de la isla de Kharg, la terminal por la que pasa casi todo el petróleo de exportación de Irán.

“Quizá tomemos la isla de Kharg, quizá no”, continuó. “Tenemos muchas opciones”.

También en la entrevista, Trump dijo que Estados Unidos tenía unos 3 mil objetivos que todavía le gustaría atacar en Irán, pero añadió que “podría hacerse un acuerdo bastante rápido”.

Trump dijo el domingo por la noche a los periodistas a bordo del Air Force One que Estados Unidos estaba negociando “directa e indirectamente” con Irán.

“Nos está yendo extremadamente bien en esa negociación, pero nunca se sabe con Irán porque negociamos con ellos y luego siempre tenemos que volarlos”, afirmó Trump.

Dos veces durante el segundo mandato de Trump, Estados Unidos ha atacado a Irán mientras estaba en medio de negociaciones, una vez con los ataques del 28 de febrero que iniciaron la guerra actual y también en junio.

El portavoz del Ministerio iraní de Exteriores, Esmail Baghaei, reconoció el lunes que Teherán había recibido una propuesta de 15 puntos del gobierno de Trump, pero dijo que hasta ahora no había habido negociaciones directas con Washington .

Antes, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, desestimó las conversaciones en Pakistán y las calificó de tapadera para que más tropas estadounidenses llegaran a la zona. Según medios estatales, dijo que las fuerzas iraníes estaban “esperando la llegada de tropas estadounidenses sobre el terreno para prenderles fuego y castigar para siempre a sus socios regionales”.

Estados Unidos ya bombardeó posiciones militares en la isla. Irán ha amenazado con lanzar su propia invasión terrestre de países árabes del Golfo y minar el golfo Pérsico si tropas estadounidenses desembarcan en su territorio.

Llevar una fuerza de invasión anfibia hasta Kharg implicaría transitar el estrecho de Ormuz y la mayor parte del golfo Pérsico. Expertos señalan que mantener la isla también sería un desafío, porque además de sus misiles y drones, quedaría bien dentro del alcance de la artillería desde el territorio continental iraní.

Sonaron sirenas al amanecer cerca del principal centro de investigación nuclear de Israel, una zona del país que ha sido atacada repetidamente en los últimos días. El ejército israelí también indicó que derribó dos drones lanzados desde Yemen, donde los rebeldes hutíes respaldados por Irán entraron en la guerra el sábado con su primer ataque con misiles.

Más tarde se declaró un incendio en una refinería de petróleo en la ciudad israelí de Haifa, en el norte del país, una de las apenas dos en Israel, ya sea por un ataque con misiles o por escombros que cayeron tras una interceptación. El incendio fue extinguido rápidamente.

Crecen tensiones en Medio Oriente

Irán mantuvo la presión sobre sus vecinos árabes del Golfo: Arabia Saudí interceptó cinco misiles dirigidos a su Provincia Oriental, rica en petróleo; Baréin emitió una alerta por misiles; y una bola de fuego estalló sobre Dubái cuando las defensas destruyeron un misil entrante.

En Kuwait, un ataque iraní alcanzó una planta de energía y desalinización, mató a un trabajador e hirió a 10 soldados, informó la agencia estatal de noticias KUNA.

Las plantas desalinizadoras siguen siendo cruciales para el suministro de agua en los estados árabes del Golfo, y un ataque iraní dañó previamente una planta desalinizadora en Baréin durante la guerra. Estas instalaciones suelen estar emparejadas con centrales eléctricas, debido a la gran cantidad de energía necesaria para eliminar la sal del agua y hacerla potable.

El ejército israelí lanzó una nueva oleada de ataques contra Irán y afirmó que estaba golpeando “infraestructura militar” en todo Teherán, y se oyeron explosiones en la capital iraní. Medios estatales iraníes informaron que una planta petroquímica en Tabriz, en el norte, sufrió daños tras un ataque aéreo y los bomberos tuvieron que apagar un incendio.

Irán confirmó el lunes que el jefe de la Marina de la Guardia Revolucionaria, el contralmirante Alireza Tangsiri, había muerto en un ataque aéreo israelí, como Israel afirmó la semana pasada.
En Líbano, que Israel ha invadido por tierra, un casco azul indonesio murió y otros tres resultaron heridos cuando un proyectil explotó cerca de una aldea en el sur.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, sostuvo el fin de semana que el ejército ampliará su invasión, expandiendo la “franja de seguridad existente” en el sur de ese país mientras apunta contra el grupo político y militar Hezbollah, vinculado a Irán.

Por su parte, España indicó que había cerrado el espacio aéreo a los aviones estadounidenses involucrados en la guerra en Irán, según dijo el lunes la ministra de Defensa, Margarita Robles. España ya había dicho que Estados Unidos no podía usar las bases militares operadas conjuntamente en el país para operaciones relacionadas con el conflicto.

El gobierno de España, dirigido por el presidente Pedro Sánchez, ha sido la voz más crítica de Europa sobre las acciones militares de Estados Unidos e Israel en Oriente Medio.

Los ataques de Irán contra la infraestructura energética de la región y su control asfixiante del estrecho de Ormuz —por donde en tiempos de paz pasa una quinta parte del petróleo mundial— han disparado los precios del crudo y han alimentado crecientes preocupaciones sobre una crisis energética global.

En las primeras operaciones, el precio al contado del crudo Brent, el referente internacional, rondaba los 115 dólares, casi un 60% más que cuando Estados Unidos e Israel iniciaron la guerra con ataques contra Irán el 28 de febrero.

A medida que ha aumentado la presión sobre Trump para poner fin al conflicto, Estados Unidos presentó a Irán un plan de 15 puntos que incluye que acepte abrir el estrecho de Ormuz a la navegación. Irán, por su parte, elaboró un plan de cinco puntos con sus propias condiciones, entre ellas mantener su soberanía sobre la vía marítima clave.

Pakistán que pronto acogería conversaciones entre Estados Unidos e Irán, aunque no hubo información inmediata desde Washington o Teherán, y no estaba claro si las discusiones sobre la guerra de un mes serían directas o indirectas.

El ministro de Exteriores de Pakistán, Ishaq Dar, señaló que las conversaciones se celebrarían “en los próximos días”.

En Irán, las autoridades dicen que más de 1.900 personas han muerto, mientras que en Israel se han reportado 19 fallecidos.

En Líbano, funcionarios indicaron que más de 1.200 personas han muerto, incluidos 12 soldados, y más de 1 millón han sido desplazadas. Israel anunció el lunes que otro de sus soldados había muerto allí, el sexto durante la guerra.

En Irak, donde grupos de milicias respaldadas por Irán han entrado en el conflicto, han muerto 80 miembros de las fuerzas de seguridad.

En los estados del Golfo, 20 personas han muerto. Cuatro han muerto en la Cisjordania ocupada.
Trece miembros del servicio de Estados Unidos han muerto en la guerra.