La tensión entre el Congreso y el Pentágono se intensificó luego de que legisladores republicanos abandonaran una sesión informativa clasificada al considerar insuficientes las explicaciones sobre la situación en Medio Oriente.
La congresista Nancy Mace acusó que fueron “engañados” y advirtió que no respaldará el despliegue de tropas en Irán tras la reunión.
En la misma línea, Mike Rogers exigió mayor transparencia sobre las operaciones militares, al señalar que el Congreso no ha recibido información clara sobre los objetivos ni la estrategia.
El legislador advirtió que el respaldo político podría debilitarse si no se presentan respuestas concretas, mientras que otros representantes, como Ryan Mackenzie, expresaron preocupación por la posibilidad de una guerra prolongada.
Las críticas reflejan un creciente malestar dentro del Partido Republicano ante la falta de claridad en la conducción del conflicto, en un contexto donde el apoyo del Congreso resulta clave para sostener cualquier operación militar.
