La primavera es la temporada alta en Luisiana para el cangrejo de río, la estrella de caparazón duro de las fiestas al aire libre. Pero la escasez de trabajadores extranjeros apaga el ánimo.

En lo profundo de los bayous de Luisiana, donde la producción de cangrejo de río es una industria de 300 millones de dólares y un ingrediente clave para los hervidos en patios traseros y los etouffées con mantequilla que se sirven en el Barrio Francés de Nueva Orleans, los operadores están furiosos por las dificultades laborales y señalan al gobierno del presidente Donald Trump por lo que, afirman, ha sido un fracaso a la hora de autorizar suficientes trabajadores extranjeros temporales.

La escasez se suma a una lista de industrias en Estados Unidos que dependen de mano de obra extranjera estacional, entre ellas el paisajismo y la construcción, cuya dificultad para cubrir puestos se ha agravado durante el endurecimiento más amplio del gobierno de Trump contra las vías legales de inmigración. En Luisiana, la necesidad de trabajadores para el cangrejo de río ha generado tensión en una industria que es símbolo del orgullo estatal y ha frustrado a funcionarios republicanos, muchos de los cuales respaldan en términos generales la agenda migratoria de línea dura de Trump, pero aseguran que sus súplicas para contar con más trabajadores legales no han sido atendidas.

“La gente ha construido negocios en torno a estos trabajadores y este año no podemos conseguirlos”, sostuvo Alan Lawson, quien dirige una planta de producción de cangrejo de río en el pueblo rural de Crowley. “Esta industria no existiría sin eso, porque los estadunidenses no quieren hacer los trabajos que estamos ofreciendo.

Los productores de cangrejo de río a gran escala utilizan trabajadores temporales, muchos de México y Centroamérica, para pelar y congelar la captura de agua dulce que a menudo se extrae de arrozales pantanosos. Se les contrata con visas H-2B para trabajos no agrícolas y se les permite permanecer en Estados Unidos por menos de un año después que las empresas ofrezcan primero los empleos a estadunidenses.

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) está obligado a emitir 66 mil visas H-2B cada año y puede emitir casi el doble de esa cantidad. Pero ese proceso ocurrió más tarde de lo habitual este año –cuando la temporada de cangrejo de río en Luisiana ya había comenzado.

El DHS no respondió a múltiples solicitudes de comentarios. El Departamento de Trabajo indicó que respeta a la industria del cangrejo de río y su importancia para la economía de Estados Unidos, y que la agencia “ha estado interactuando activamente con las partes interesadas del sector para ayudar a atender las necesidades de la fuerza laboral e identificar soluciones viables”.

Pero, incluso si los trabajadores temporales llegan antes que la temporada de cangrejo de río termine alrededor de junio, dice Lawson, el daño ya está hecho.

Propietarios de restaurantes y procesadores señalan que los precios del cangrejo de río podrían dispararse para consumidores que de antemano lidian con dificultades con el costo de vida.

Alta demanda de trabajadores temporales estacionales

La creciente dependencia de las empresas en Estados Unidos de trabajadores extranjeros estacionales para realizar trabajos extenuantes es anterior al gobierno de Trump. El gobierno federal no ha seguido el ritmo de la necesidad en expansión, y la ofensiva migratoria de Trump también ha afectado al mercado laboral.

Según datos del Departamento de Trabajo, las empresas están solicitando decenas de miles de trabajadores temporales más de los que el gobierno federal ha puesto a disposición.

“La demanda existe, pero la oferta no. Estas empresas quieren cumplir la ley. Quieren ajustarse a los parámetros legales para cubrir sus necesidades de mano de obra”, aseveró Andy Brown, coordinador de políticas públicas de la Federación del Buró Agrícola de Luisiana.

En la mayoría de las temporadas en la planta de Lawson, el trabajo de pelar y empacar miles de kilos de estos crustáceos de sabor dulce y color rojo brillante lo realizan más de 100 trabajadores extranjeros. Esta temporada no se ha permitido la llegada de ninguno.

El Departamento de Seguridad Nacional puede comenzar a ofrecer visas suplementarias en consulta con el Departamento de Trabajo al inicio del año fiscal federal en octubre. Sin embargo, el gobierno de Trump no emitió visas suplementarias hasta febrero. Al principio, las limitó a 35 mil, aproximadamente la mitad de lo que autorizó el gobierno de Biden. El gobierno de Trump finalmente accedió a emitir casi 65.000 visas suplementarias —en línea con años recientes— tras la presión de las empresas.

Productores de cangrejo de río resaltan escasez de trabajadores para la temporada

Autoridades de Luisiana señalan que el gobierno federal rechazó muchas solicitudes de productores de cangrejo de río porque incluían fechas de inicio anteriores a enero. El DHS le informó a Lawson que su empresa no era elegible porque había presentado la solicitud meses antes, según un aviso de rechazo de febrero que mostró a The Associated Press.

Al menos 15 de las 20 principales plantas procesadoras de cangrejo de río del estado no tienen trabajadores temporales este año, según el comisionado del Departamento de Agricultura y Silvicultura de Luisiana, Mike Strain. El republicano manifestó que la indiferencia del gobierno de Trump ante su situación ha sido “inaceptable”.

Los procesadores de cangrejo de río señalan que, pese a anunciar durante meses a nivel local puestos para pelar, sólo un puñado de estadounidenses se ha presentado para trabajos estacionales que pagan alrededor de 13 dólares por hora.

“No puedo poner el cangrejo de río en otro lugar. Tiene que pelarse en este momento”, subrayó el procesador David Savoy. “Los locales no quieren hacerlo, lo he intentado: estar de pie sobre concreto siete, ocho horas al día, pelando cangrejo de río hasta que te duelan las manos”.

Algunos expertos en derecho migratorio dijeron que la escasez de mano de obra en la industria del cangrejo de río refleja la actitud del gobierno hacia la inmigración legal.

“Hay mucho menos impulso para facilitar la inmigración legal. No es una prioridad alta asegurarse que el sistema migratorio esté funcionando sin contratiempos”, explicó Julia Gelatt, directora asociada del Programa de Política Migratoria de Estados Unidos del Migration Policy Institute

Restaurantes y amantes del cangrejo de río podrían salir perdiendo

Los agricultores de cangrejo de río tendrán menos opciones para vender sus productos y el precio de la carne de cola congelada en las tiendas de comestibles subirá, advierten los procesadores.

Chandra Chifici, propietaria del restaurante de mariscos Deanie’s en Nueva Orleans, teme no poder almacenar suficiente cangrejo de río de Luisiana para superar la temporada baja, que dura varios meses.

“Algunas empresas quizá no puedan tener algunos de sus platillos en el menú. Cuando los turistas llegan a la ciudad, para eso vienen”, lamentó Chifici.