Dos niños, de 10 y 6 años, fueron asesinados ayer en ataques aéreos de Israel, sobre Gaza, que continúa su ofensiva pese al alto el fuego, mientras la Junta de Paz impulsada por el presidente estadunidense, Donald Trump, estudia instaurar una “zona humanitaria” en el sur del territorio que acogería a decenas de miles de palestinos, sometidos a un control previo.

Al menos nueve personas fueron asesinadas en los bombardeos israelíes en Gaza y Jan Younis, en los que murieron los menores; una de las embestidas fue contra tiendas del campamento para desplazados en Al Mawasi.

El ejército israelí justificó sus arremetidas al asegurar que el objetivo eran militantes de Hamas y anunció la muerte de un presunto “terrorista” que habría participado en los ataques del 7 de octubre de 2023 contra su territorio.

A partir del 10 de octubre, cuando comenzó la tregua, se han registrado mil 84 muertos y 3 mil 491 heridos en el enclave, mientras la cifra total de víctimas desde el inicio de la guerra entre Hamas e Israel se elevó a 53 mil 110 muertos y 173 mil 599 heridos.

Entretanto, un responsable del proyecto de la zona humanitaria detalló a Afp, bajo condición de anonimato, que el área sería delimitada en la sureña ciudad de Rafah, en la frontera con Egipto, y protegida por la Fuerza Internacional de Estabilización. Esta estructura, en gestación bajo auspicio de la Junta de Paz, vigilaría el ingreso de civiles no armados.

La zona sería el “punto de partida” para la entrada en funcionamiento del Comité Nacional para la Administración de Gaza, actualmente con sede en Egipto, un órgano de tecnócratas palestinos cuyo acceso al territorio sigue bloqueado por Israel, y que sería el encargado de gestionar la vida en la franja durante el periodo de transición previsto en el plan de Trump, hasta que se logre el fin definitivo del conflicto.

Mientras, el gobierno israelí comenzó la construcción de un nuevo muro que separará completamente Cisjordania reocupada del norte del valle del Jordán, un área de gran importancia histórica y agrícola.

Tel Aviv emitió órdenes de desalojo en tierras palestinas privadas en la aldea agrícola de Atuf, gobernación de Tubas, donde ya hay una zanja cavada para los cimientos de la muralla que tendrá 22 kilómetros; el proyecto expansionista de Israel incluye además una carretera de uso exclusivo para colonos judíos, informó el portal Últimas Noticias.

En este contexto, la Liga Árabe denunció que las autoridades israelíes impidieron ayer la entrada de su recién nombrado secretario general, Nabil Fahmi, a Cisjordania reocupada en el marco de una visita para reunirse con el presidente, Mahmoud Abbas, y “apoyar la firmeza del pueblo palestino”.