A un año del cierre de la frontera de Estados Unidos a la importación de ganado mexicano por la presencia del gusano barrenador, el sector ganadero acumula pérdidas por 2 mil 500 millones de dólares y ha dejado de exportar 1.7 millones de cabezas de ganado, informó el Consejo Nacional Agropecuario (CNA).

La suspensión de las exportaciones también ha incrementado la oferta de carne en el mercado nacional, debido a que los becerros que no pudieron cruzar a Estados Unidos permanecieron en México y fueron destinados al consumo interno.

De acuerdo con cifras oficiales, al 6 de julio se contabilizaban mil 953 casos activos de gusano barrenador en el país y aún no existe una fecha para reanudar las exportaciones de ganado.

Productores ganaderos sostienen que el cierre total de la frontera no era necesario y argumentan que la medida también afecta a los engordadores de ganado en Texas, quienes enfrentan problemas de abasto por la falta de animales mexicanos.