El ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, reafirmó el respaldo de Pekín a Irán en la defensa de su soberanía, tras los ataques de Estados Unidos e Israel que, según Teherán, interrumpieron negociaciones en curso y detonaron una nueva escalada regional.

Durante conversaciones telefónicas con su homólogo iraní, Seyed Abbas Araghchi, así como con ministros del Golfo y de Francia, Wang pidió el cese inmediato de las operaciones militares y llamó a evitar una expansión del conflicto en Medio Oriente.

El canciller chino instó a los países del Golfo a actuar con unidad frente a la injerencia externa y fortalecer la cooperación regional. Señaló que la estabilidad dependerá de mantener relaciones de vecindad y asumir decisiones soberanas.

Pekín sostuvo que Irán tiene capacidad para preservar su estabilidad interna, atender preocupaciones regionales y garantizar la seguridad de ciudadanos e intereses chinos en su territorio.