El oficialismo venezolano impulsa una nueva reforma para aumentar de 20 a 32 el número de magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, medida promovida por Delcy Rodríguez y que revive una estrategia aplicada por el fallecido Hugo Chávez tras el golpe de Estado de 2002.

La propuesta avanza en medio de una profunda reorganización del Poder Judicial venezolano y forma parte de una reforma impulsada por el chavismo en la Asamblea Nacional. Según reportes recientes, el Parlamento ya inició el proceso para designar nuevos magistrados y discutir cambios a la Ley Orgánica del TSJ.

El antecedente se remonta a 2004, cuando Chávez amplió el número de jueces del máximo tribunal después de que una mayoría del TSJ favoreciera a militares involucrados en los hechos de abril de 2002. Con la nueva composición, el chavismo logró consolidar control político sobre el sistema judicial venezolano.

Aunque en 2022 el número de magistrados volvió a reducirse a 20 bajo el argumento de mejorar la eficiencia judicial, organizaciones civiles y sectores opositores denunciaron que el tribunal quedó alineado con el poder político y con figuras cercanas a Nicolás Maduro y Cilia Flores. Ahora, la nueva reforma vuelve a abrir el debate sobre la independencia judicial en Venezuela y el uso del TSJ como pieza clave para mantener el control institucional del chavismo.