Las tensiones entre Estados Unidos e Irán volvieron a escalar este jueves luego de nuevos enfrentamientos en el estrecho de Ormuz, situación que puso en riesgo el frágil alto al fuego que ambas partes mantenían desde abril.
El alto mando militar iraní acusó a fuerzas estadounidenses de violar el acuerdo al atacar un petrolero iraní y otra embarcación que transitaban por la zona estratégica. En respuesta, el ejército de Estados Unidos aseguró que actuó en defensa propia después de que Irán lanzara ataques “no provocados” contra destructores de la Armada estadounidense que navegaban por el estrecho.
Aunque autoridades estadounidenses señalaron que los disparos iraníes no alcanzaron objetivos militares, medios iraníes reportaron la activación de sistemas de defensa aérea en Teherán ante el incremento de tensión. El estrecho de Ormuz continúa siendo uno de los puntos más sensibles del comercio energético mundial por el paso de petróleo y gas.
El nuevo choque ocurre mientras Washington espera una respuesta formal de Teherán sobre una propuesta para detener las hostilidades. El plan contempla una salida gradual al conflicto y un periodo de negociación de 30 días, aunque todavía quedan sin resolver temas clave como el programa nuclear iraní y la reapertura total del estrecho.
