El gobierno de Estados Unidos analiza la posibilidad de convertir el complejo Trump International Golf Club, propiedad del presidente Donald Trump en Palm Beach, Florida, en una residencia presidencial para futuras administraciones, bajo un concepto similar al de Camp David.

Un funcionario de la Casa Blanca confirmó que se solicitó estudiar la propuesta para utilizar el inmueble como un sitio destinado a reuniones de alto nivel y encuentros oficiales. Entre los argumentos a favor, mencionó su cercanía con el aeropuerto internacional Donald J. Trump, las condiciones de seguridad y la ubicación del complejo, sin viviendas colindantes ni edificios que lo dominen.

La propuesta no establece por ahora si el gobierno federal adquiriría la propiedad o si la familia Trump recibiría algún pago por poner las instalaciones a disposición del Ejecutivo. El funcionario que confirmó la información tampoco precisó esos términos.

Trump ha utilizado con frecuencia sus propiedades como escenarios para actividades relacionadas con su función presidencial. El año pasado, por ejemplo, alcanzó un acuerdo comercial con la Unión Europea en uno de sus inmuebles en Escocia, mientras que otra propiedad de la familia en Miami está prevista como sede de la próxima cumbre del G20.

El mandatario suele trasladarse a su residencia de Florida durante los fines de semana y ha utilizado poco Camp David, una instalación militar ubicada cerca de Washington que tradicionalmente funciona como retiro presidencial y cuenta con cabañas para los visitantes.

Camp David ha sido utilizado para encuentros diplomáticos de alto nivel y dio nombre a los acuerdos de paz alcanzados en 1978 entre Egipto, Israel y Estados Unidos.