Ante el incremento de menores de edad y personas pidiendo dinero en cruceros de alta afluencia en la ciudad, el representante de la gobernadora, Carlos Ortiz Villegas, hizo un llamado a la ciudadanía a no darles dinero, al advertir que esta práctica incentiva que los padres exploten o expongan a sus hijos en lugar de trabajar.
El funcionario señaló que la entrega de dádivas entorpece las labores gubernamentales para garantizar que los padres asuman la responsabilidad del cuidado y la educación de los menores.
“En la medida en que se incentiva con buenas cantidades de dinero dificulta más su labor”, recalcó Ortiz Villegas respecto a la necesidad de que los tutores provean el alimento mediante un empleo formal.
