Los precios internacionales del petróleo cerraron con fuertes ganancias este viernes, impulsados por la intensificación del conflicto en Oriente Medio, donde nuevos ataques contra infraestructura civil incrementaron el temor a una interrupción en el suministro mundial de crudo.
El Brent del Mar del Norte, referencia para Europa, subió 4.60% y cerró en 88.10 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) avanzó 4.48% para ubicarse en 82.49 dólares por barril. Ambos indicadores acumulan ganancias semanales cercanas al 16%, las mayores en varios meses.
El repunte se produjo tras una nueva escalada de bombardeos y ataques entre Estados Unidos e Irán, así como por las amenazas de extender las afectaciones a rutas estratégicas para el comercio energético, entre ellas el mar Rojo y el estrecho de Ormuz, por donde transita una parte importante del petróleo que se comercializa a nivel mundial.
Analistas consideran que la evolución del conflicto será determinante para el comportamiento de los mercados energéticos en los próximos días. De mantenerse la incertidumbre o registrarse nuevas interrupciones en las rutas marítimas, los precios del crudo podrían seguir al alza debido al riesgo de una reducción en la oferta global.
