Los comentarios de Pedro Sola sobre envenenar perros en espacios públicos dejaron de ser únicamente una polémica en redes sociales y podrían derivar en consecuencias legales. Organizaciones defensoras de los animales solicitaron a las autoridades investigar si sus declaraciones constituyen una posible incitación al maltrato animal, conducta contemplada en el Código Penal de la Ciudad de México.

De acuerdo con especialistas consultados por distintos medios, si la autoridad determina que las expresiones promovieron o alentaron actos de crueldad contra los animales, el conductor podría enfrentar sanciones que van desde multas y trabajo comunitario hasta un proceso penal, dependiendo de los resultados de la investigación.

La controversia surgió después de que el conductor de Ventaneando manifestara al aire su rechazo a la presencia de perros en restaurantes y centros comerciales e hiciera referencia a arrojar carne envenenada. Tras la ola de críticas, Pedro Sola ofreció una disculpa pública y aseguró que no promueve ningún tipo de violencia contra los animales.

El caso también provocó la reacción del presidente de Grupo Salinas, Ricardo Salinas Pliego, quien calificó como “lamentables” las declaraciones y afirmó que en ninguna de sus empresas se tolera el maltrato animal ni la promoción de actos de violencia contra los seres vivos.