La actriz Emilia Clarke reveló que decidió congelar sus óvulos a los 35 años, luego de atravesar una complicada etapa marcada por problemas de salud y la muerte de su padre.
Durante una entrevista con The Times, la protagonista de Game of Thrones habló sobre los años difíciles que vivió mientras alcanzaba fama internacional gracias a su papel de Daenerys Targaryen.
“Han sido años de soportar un gran dolor”, expresó la actriz, al recordar las complicaciones médicas que enfrentó desde el inicio de la serie.
Clarke relató que tras finalizar la primera temporada sufrió un aneurisma cerebral mientras realizaba ejercicio en un gimnasio, situación que puso en riesgo su vida.
Después de la cirugía, explicó que llegó a tener dificultades para recordar su propio nombre y pensó que su carrera como actriz había terminado, aunque posteriormente logró reincorporarse al trabajo.
La actriz también reveló que los médicos detectaron un segundo aneurisma cerebral que podía romperse en cualquier momento.
Años después, durante su participación en una producción de Broadway de Breakfast at Tiffany’s, sufrió una nueva hemorragia cerebral que obligó a una intervención quirúrgica de emergencia.
Emilia Clarke reconoció que, pese a la gravedad de lo ocurrido, intentó continuar con normalidad y enfocarse en su carrera profesional.
Sobre el congelamiento de óvulos, comentó que tomó la decisión a los 35 años y señaló que actualmente muchas mujeres de su generación atraviesan procesos similares relacionados con la salud reproductiva y la maternidad.
