La gobernadora María Eugenia Campos Galván afirmó que las acusaciones dadas a conocer en Estados Unidos contra funcionarios de Sinaloa obligan a ver de otra forma los señalamientos que antes se hacían en su contra, al mencionar que algunos de quienes impulsaban su comparecencia ahora aparecen en investigaciones por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.

A su juicio, este escenario lleva a revisar con mayor detenimiento las posturas que se habían sostenido, luego de que el senador Enrique Inzunza Cázarez y el gobernador Rubén Rocha Moya fueron incluidos en las acusaciones difundidas por autoridades estadounidenses.

Por otro lado, tras reunirse con el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, calificó el encuentro como transparente y coincidió con su postura sobre la posible presencia de agentes extranjeros en operativos realizados en Chihuahua.

La mandataria sostuvo que el momento exige observar con detenimiento lo que ocurre en el país y evitar interpretaciones anticipadas, mientas las investigaciones continúan en curso.