El secretario general de Gobierno, Santiago de la Peña Grajeda, consideró que la reducción en el precio del diésel representa un alivio limitado, ya que el combustible continúa en niveles elevados.

Recordó que, tras el acuerdo impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum con el sector gasolinero, el litro se ubicó en 27 pesos, luego de acercarse a los 29 pesos, aunque insistió en que la medida no resuelve de fondo el problema.

Desde su perspectiva, los sectores productivos esperaban que el Gobierno Federal eliminara o redujera impuestos al combustible para generar un impacto real en costos, especialmente en actividades industriales, comerciales y del campo.

Advirtió que el precio del diésel sigue repercutiendo en la economía de las familias, al reflejarse en el encarecimiento de productos básicos como huevo, tomate, leche y tortillas, por lo que calificó la medida como positiva, pero insuficiente.