El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, fue interrogado ayer durante casi seis horas por legisladores de la Cámara de Representantes por primera vez desde que la administración de Donald Trump lanzó su ofensiva contra Irán, la cual los demócratas cuestionaron como un conflicto costoso e innecesario librado sin la aprobación del Congreso.
El funcionario, quien regresará hoy al Capitolio para comparecer ante el Senado, trató de defender la guerra al asegurar que no es un atolladero, al tiempo que calificó a los legisladores demócratas de “incompetentes” por criticar el impopular conflicto bélico.
Por lo pronto, la aprobación de Trump sigue en descenso y sólo 34 por ciento de los estadunidenses respaldan el operativo armado contra la república islámica, frente a 36 por ciento de mediados de abril y 38 por ciento de marzo, reveló una encuesta de Reuters/Ipsos.
La audiencia ante el Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes se celebró para debatir la propuesta de presupuesto militar del gobierno para 2027, que elevaría el gasto para defensa a una cifra histórica de 1.5 billones de dólares.
El principal funcionario financiero del Pentágono indicó a los legisladores que el costo estimado de la guerra hasta ahora es de 25 mil millones de dólares. Jules Hurst III, subsecretario interino de Guerra para Finanzas, señaló que la mayor parte de ese dinero se gastó en municiones. Los militares también han destinado dinero en las operaciones y en remplazar equipo.
El jefe del Pentágono insistió en que Washington busca que las autoridades de Teherán “se sienten a una mesa y renuncien a tener armas nucleares” y argumentó que la solicitud de aumentar el presupuesto de defensa a 1.5 billones de dólares “refleja la urgencia del momento”.
Los demócratas bombardearon a Hegseth con preguntas sobre el conflicto de duración indefinida. El representante John Garamendi acusó al secretario de “mentir al pueblo estadunidense sobre esta guerra desde el primer día” y describió lo que ocurre en Medio Oriente de “calamidad geopolítica, un error estratégico que ha derivado en una crisis económica mundial”.
El congresista enfatizó que “durante los 60 días de la guerra de Trump con Irán se han gastado municiones críticas a un ritmo alarmante, reduciendo los niveles de existencias por debajo de lo que se considera necesario para mantener a raya a China”. Garamendi describió la guerra como un “atolladero”.
Hegseth respondió de forma airada: “¿lo llama atolladero, entregando propaganda a nuestros enemigos? Debería avergonzarse por esa declaración”. Acusó a los congresistas demócratas de ser “imprudentes, incompetentes y derrotistas”.
El secretario insistió: “no diga: ‘por un lado apoyo a las tropas y, por otro, una misión de dos meses es un atolladero’ (…) ¿A quién está animando aquí? ¿A quién apoya?”
El representante Adam Smith, el demócrata de más alto rango del comité, apuntó a las repercusiones regionales de la guerra y a su costo tanto para las tropas estadunidenses como para los civiles, al señalar que quería respuestas sobre hacia dónde se dirige el conflicto y “el plan para alcanzar nuestros objetivos”.
También preguntó a Hegseth cómo se podía convertir la “acción cinética, letal” de la guerra en una mejora respecto al programa nuclear de Irán, que Washington busca eliminar.
Hegseth arremetió contra el acuerdo nuclear con Irán, al que calificó de “muy malo” y que el presidente Trump desechó durante su primer mandato.
Sobre el costo del conflicto, que según el Pentágono se estima en 25 mil millones de dólares, el secretario de Guerra replicó: “¿Cuánto vale garantizar que Irán nunca obtenga un arma nuclear?”
Presidente, sin plan para finalizar la confrontación
El mandatario republicano aún no ha presentado públicamente un plan para poner fin a la guerra que lanzó junto con Israel el 28 de febrero y que llevó a Irán a cerrar el estrecho de Ormuz, lo que ha disparado los precios del petróleo.
“También soy fan de Tiempos violentos”, ironizó el representante Seth Moulton refiriéndose al discurso en el que Hegseth citó por error un diálogo de la famosa película en lugar de un pasaje de la Biblia.
Este mes, los demócratas de la Cámara presentaron seis procedimientos de juicio político contra Hegseth, aunque no tienen oportunidades reales de prosperar. Lo acusan de “delitos y faltas graves”, entre ellos, librar la guerra contra Irán sin la aprobación del Congreso.
