La figura de John Prevost, hermano del Papa León XIV, salió del anonimato y dejó una frase contundente: no quiere la fama que le trajo el Vaticano.
En una reciente entrevista, Prevost admitió que su vida cambió por completo desde que su hermano, Robert Prevost, fue elegido como pontífice, pero dejó claro que no se siente cómodo con la atención pública. “Preferiría no ser conocido”, confesó, al describir cómo ahora es identificado constantemente como “el hermano del Papa”.
Lejos de los reflectores, su perfil es completamente distinto al del líder de la Iglesia católica. John Prevost es un educador retirado que trabajó durante décadas en escuelas católicas, incluso como director, manteniendo siempre una vida discreta en Illinois.
A pesar de la distancia mediática, la relación entre ambos se mantiene cercana. Hablan prácticamente todos los días, incluso ahora que el Papa se encuentra en giras internacionales, lo que refleja un vínculo familiar sólido más allá del cargo.
Prevost también abordó temas sensibles, como las críticas de figuras políticas hacia su hermano, aclarando que el pontífice no busca confrontación, sino mantenerse firme en las posturas de la Iglesia.
Sin buscar protagonismo, el hermano del Papa se convirtió en una voz inesperada en medio del foco mundial. Y su postura es clara: la fama no le interesa, aunque ahora sea imposible evitarla.
