La tercera temporada de XO, Kitty cerró con un final abierto que dejó a los fans divididos, especialmente por la relación entre Kitty y Min Ho.
Tras una serie de malentendidos y conflictos, ambos personajes logran reencontrarse emocionalmente, pero sin consolidar una relación formal, dejando su historia en pausa.
En el cierre, Min Ho confiesa sus sentimientos antes de que Kitty regrese a Estados Unidos, lo que culmina en un beso que confirma que el vínculo sigue vivo, aunque sin certezas sobre su futuro.
El desenlace apuesta por la ambigüedad: más que un final definitivo, plantea nuevos caminos para los personajes, entre decisiones personales, cambios de vida y relaciones que aún no terminan de resolverse.
