Venezuela comienza a atraer el interés de inversionistas internacionales tras la salida de Nicolás Maduro, en un escenario donde distintos fondos ya analizan oportunidades de negocio en el país.

De acuerdo con directivos de un nuevo fondo de inversión, el mercado venezolano resulta atractivo por el tamaño de sus recursos —en especial petróleo— y por el bajo valor actual de sus activos tras años de crisis, lo que abre margen de crecimiento para quienes entren en esta etapa.

El interés se ha intensificado en sectores como energía, infraestructura y telecomunicaciones, donde se prevé una eventual reactivación económica si se consolidan cambios políticos y se flexibilizan sanciones internacionales.

Sin embargo, el escenario aún presenta riesgos: la deuda acumulada, la debilidad institucional y la falta de certidumbre jurídica siguen siendo factores que frenan decisiones de inversión a gran escala.

El movimiento refleja una apuesta anticipada de algunos capitales que buscan posicionarse antes de una posible recuperación, en un país que aún enfrenta incertidumbre pese a las señales de apertura.