El gobernador del Banco de Inglaterra, Andrew Bailey, alertó que la volatilidad en los mercados podría coincidir con una crisis en el crédito privado y generar un impacto mayor en la economía mundial.

Durante su intervención en el Parlamento Europeo, el funcionario señaló que ambos riesgos suelen analizarse por separado, pero advirtió que su combinación podría afectar la estabilidad financiera global.

Bailey explicó que el entorno actual está marcado por tensiones como los aranceles impulsados por Donald Trump, conflictos internacionales y presiones en rutas energéticas, lo que ha provocado fluctuaciones en mercados de bonos y acciones, además de un aumento en los impagos dentro del crédito privado.

El gobernador comparó el escenario con la crisis de 2008 al advertir que la pérdida de confianza podría escalar rápidamente, aunque subrayó que, hasta ahora, el sistema bancario mantiene solidez frente a estos riesgos.