El presidente y el primer ministro de Polonia criticaron duramente este viernes la decisión del presidente ucraniano, Volodymir Zelensky
, de honrar a una controvertida organización militar de la II Guerra Mundial, acusada de masacrar a miles de polacos.
La controversia estalló después de que Zelensky diera el nombre del Ejército Insurgente Ucranio (UPA) a una unidad militar.
Según Polonia, el UPA mató durante el conflicto a unos 100 mil civiles polacos en lo que actualmente es el oeste de Ucrania, y considera esa matanza un genocidio.
El presidente de Polonia, Karol Nawrocki, dijo estar “indignado” por la decisión y anunció haber propuesto “la retirada de la Orden del Águila Blanca al presidente Zelensky”.
Por su parte, el primer ministro polaco, Donald Tusk, afirmó que la medida “hiere nuestra sensibilidad histórica” y es “preocupante desde el punto de vista de nuestras relaciones”.
También reaccionó el nobel de la paz Lech Walesa, una figura clave en la caída del comunismo en Polonia en 1989, que afirmó que dejará de lucir un pin con la bandera de Ucrania.
“Al honrar a los bandidos del UPA, el presidente de Ucrania me ha insultado a mí y a todos nuestros compatriotas masacrados”, señaló el expresidente polaco en Facebook.
Aunque Polonia ha sido el principal aliado de Ucrania en Europa tras la invasión rusa de febrero de 2022, ambos países comparten una historia tortuosa desde la Segunda Guerra Mundial.
Los nacionalistas ucranianos veneran al UPA por haber luchado por un Estado ucraniano independiente contra las fuerzas soviéticas, a pesar de los vínculos del grupo con la Alemania nazi.
Con la guerra con Rusia entrando ya en su quinto año, Ucrania ha tratado de unificar al país en su lucha contra la invasión rusa en torno a algunas figuras históricas.
A principios de esta semana, Kiev repatrió los restos de un dirigente de la Organización de Nacionalistas Ucranianos (OUN), el grupo que creó la unidad militar UPA y que desafió el dominio soviético, incluso colaborando con los nazis.
