La diputada de Movimiento Ciudadano, Alma Portillo, afirmó que el llamado Plan B de la reforma electoral avanza en la eliminación de privilegios, aunque advirtió que no atiende los problemas de fondo del sistema democrático en México.

La legisladora señaló que su partido coincide con reducir excesos en la política, pero consideró que la reforma no garantiza una verdadera disminución del gasto público ni fortalece el federalismo, al limitarse a cambios administrativos.

Portillo también criticó que la mayoría legislativa impidiera un análisis más profundo de la iniciativa, lo que derivó en una reforma que, dijo, se queda corta frente a las necesidades del país.

Como alternativa, Movimiento Ciudadano plantea una propuesta que incluye reducción del financiamiento a partidos, fortalecimiento del INE, modernización del sistema electoral y mecanismos para evitar distorsiones en la representación, con el objetivo de lograr mayor democracia y menor gasto.