La FIFA abrió un procedimiento disciplinario contra la Real Federación Española de Futbol (RFEF) tras los cánticos racistas y xenófobos registrados durante el partido amistoso entre España y Egipto, disputado en Cornellà.
El organismo rector del futbol mundial tomó la decisión luego de que el árbitro consignara en su informe los gritos ofensivos provenientes de la grada, entre ellos consignas de carácter islamófobo dirigidas al equipo rival.
Los hechos ocurrieron el pasado 31 de marzo, cuando un sector de aficionados entonó frases como “musulmán el que no bote”, además de silbar el himno de Egipto, lo que generó una condena generalizada dentro y fuera del ámbito deportivo.
A partir de este expediente, la RFEF enfrenta posibles sanciones que van desde multas económicas hasta medidas más severas, dependiendo de la resolución del Comité Disciplinario de la FIFA.
El organismo español deberá presentar alegatos y documentación sobre las acciones implementadas durante el encuentro, en el que se activaron mensajes por megafonía para frenar los cánticos, aunque sin lograr detenerlos por completo.
El caso también ha escalado a nivel local, con investigaciones abiertas por autoridades españolas ante posibles delitos de odio, mientras el episodio reabre el debate sobre la persistencia del racismo en los estadios.
