El Congreso de Brasil aprobó una ley que permitirá a parejas separadas compartir la custodia de sus mascotas, una medida que reconoce el creciente papel de los animales como miembros de la familia y busca resolver disputas legales cada vez más frecuentes.
La nueva legislación establece que, en caso de desacuerdo entre las partes, un juez podrá determinar un régimen de custodia compartida, así como la distribución equitativa de los gastos de manutención del animal. Para que esto proceda, la mascota deberá haber convivido la mayor parte de su vida con la pareja durante la relación.
El dictamen también contempla que este beneficio no será aplicable en situaciones donde exista historial o riesgo de violencia doméstica. La iniciativa surge ante el incremento de conflictos judiciales por la tenencia de mascotas y como respuesta a los cambios sociales en los que los animales ocupan un lugar central en los hogares.
En Brasil, donde hay más de 164 millones de mascotas —principalmente perros—, los legisladores destacaron que cada vez más personas consideran a estos animales como parte de la familia, lo que ha impulsado la necesidad de adaptar el marco legal a esta realidad.
Tras su aprobación en el Senado, la ley deberá ser promulgada por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva para entrar en vigor.
