La dirigente nacional de Morena, Luisa María Alcalde, aseguró que el llamado Plan B de la reforma electoral impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum representa “un gran triunfo” y un avance directo contra los privilegios en el sistema político.
Alcalde sostuvo que la reforma no es menor, como han señalado críticos, sino un paso importante para reducir costos en el aparato público, especialmente en congresos locales y estructuras municipales.

Señaló como ejemplo el gasto elevado en legisladores locales y funcionarios electorales, afirmando que algunos perciben salarios superiores al de la Presidencia, lo que consideró parte de los excesos que busca corregir la reforma.

También criticó la cantidad de regidores en algunos municipios, al considerar que absorben recursos que deberían destinarse a servicios básicos como agua, drenaje o pavimentación.

Ante los cuestionamientos de la oposición y especialistas, la dirigente morenista desestimó los señalamientos y acusó campañas de desinformación por parte de quienes —dijo— perdieron privilegios con los cambios propuestos.

Además, adelantó que el partido desplegará una estrategia nacional para informar sobre los beneficios de la reforma y otras iniciativas de la llamada Cuarta Transformación.