La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reconoció que su administración enfrenta presiones externas derivadas del nuevo contexto internacional, particularmente tras el regreso de Donald Trump, lo que ha provocado tensiones comerciales y cambios en la dinámica económica global.

Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que la política arancelaria y la nueva visión comercial de Estados Unidos han obligado a México a adaptarse a un escenario más complejo, al que se suman factores como el encarecimiento del petróleo y de insumos clave como los fertilizantes, impulsados por conflictos internacionales.

A pesar de este panorama, sostuvo que la economía nacional se mantiene sólida, al destacar el comportamiento del peso frente a otras monedas y asegurar que existe estabilidad financiera, contrario a versiones de incertidumbre.

Sheinbaum también señaló que su gobierno continúa con el proyecto iniciado por Andrés Manuel López Obrador, aunque admitió que aún persisten problemas de burocracia que frenan la rapidez en algunos procesos.

En ese sentido, afirmó que se trabaja en simplificar trámites y fortalecer la producción nacional como parte del Plan México, estrategia con la que se busca reducir la dependencia de importaciones y enfrentar mejor los efectos del entorno internacional.