Bolivia entra en la recta final de sus elecciones subnacionales con el cierre de campañas este miércoles, en un escenario marcado por la fragmentación política y la ausencia de una fuerza dominante.
Más de 30 mil candidatos compiten por alrededor de 5 mil cargos entre alcaldías, gobernaciones y legislaturas locales, en un proceso que se celebrará el próximo domingo y que se perfila como uno de los más abiertos en casi dos décadas.
El contexto político cambió tras las elecciones generales del año pasado, en las que el centroderechista Rodrigo Paz se impuso, mientras que el Movimiento Al Socialismo perdió protagonismo luego de años de hegemonía.
Durante los últimos días, los aspirantes intensificaron sus actos con caravanas, marchas y eventos públicos, previo al inicio del periodo de silencio electoral que permitirá a los votantes reflexionar su decisión.
En las principales regiones del país, como Santa Cruz, Cochabamba y La Paz, las encuestas muestran una competencia cerrada, sin candidatos que logren despegar con claridad, lo que refleja un electorado dividido y un proceso electoral incierto.
