Más de cuatro décadas después del asesinato de John Lennon, una conversación privada entre Paul McCartney y Yoko Ono volvió a despertar interés sobre aspectos poco conocidos de la vida del exintegrante de The Beatles.

De acuerdo con declaraciones retomadas por medios internacionales, McCartney relató que poco después de la muerte del músico en 1980 recibió una llamada telefónica de Yoko Ono, quien le expresó una inquietud personal sobre la posible orientación sexual de Lennon.

Según el músico británico, Ono le comentó que consideraba posible que su esposo pudiera haber tenido una orientación distinta a la que públicamente se conocía.

McCartney explicó que la afirmación le sorprendió, ya que durante los años de mayor actividad de la banda mantuvo una convivencia muy cercana con Lennon, con quien compartió giras, viajes y periodos prolongados de convivencia.

El ex Beatle señaló que durante esa etapa la dinámica del grupo incluía una vida social activa y frecuentes relaciones con mujeres, además de situaciones habituales de convivencia entre los integrantes durante las giras.

Al recordar la conversación, McCartney aseguró que en su experiencia personal nunca observó indicios que respaldaran esa posibilidad.

Las declaraciones también reavivaron antiguas especulaciones sobre la relación entre Lennon y Brian Epstein, mánager del grupo durante los años de mayor éxito de la banda.

Epstein, quien fue una figura clave en la consolidación internacional de The Beatles, era abiertamente homosexual, algo poco común en la industria musical de aquella época.

Uno de los episodios que generó rumores fue un viaje que Lennon y Epstein realizaron juntos a España en 1963, situación que durante décadas alimentó especulaciones sobre la naturaleza de su relación.

Sin embargo, McCartney señaló que interpretó ese acercamiento como una estrategia de Lennon para fortalecer su vínculo con el representante del grupo y mantener influencia dentro de la dinámica interna de la banda.