El titular del Consejo Estatal de Población (COESPO), Enrique Serrano, señaló que los posibles cambios en el trato a los migrantes mexicanos y a la comunidad latina en Estados Unidos deberán esperar hasta que entre en funciones el nuevo gobierno. Aunque los resultados electorales ya favorecieron a los demócratas en distintos cargos, indicó que las modificaciones en las políticas migratorias no podrán concretarse de inmediato.
Serrano recordó que al presidente Donald Trump todavía le restan dos años en el cargo, por lo que no prevé cambios importantes en la política federal estadounidense durante ese periodo. En cuanto a la llegada de una gobernadora latina, consideró que podría existir mayor flexibilidad en las medidas migratorias y en el trato a la comunidad latina, con menos persecuciones que las registradas durante la administración de Greg Abbott.
Serrano Escobar recordó que durante el gobierno demócrata de Barack Obama se registró un mayor número de deportaciones, aunque con menor exposición pública. Consideró que las expulsiones continuarán, como ha ocurrido durante décadas, pero expresó que se espera el fin de las persecuciones contra migrantes en las inmediaciones de centros comerciales y lugares de trabajo, un cambio que, estimó, podría darse después de que Trump deje la presidencia.
