Las nueve personas que murieron en el accidente de un avión privado Learjet 60, ocurrido el pasado 1 de noviembre en Greenacres, condado de Palm Beach, Florida, fueron identificadas por sus familiares y personas cercanas al caso.
Entre las víctimas se encuentra el empresario tecnológico Adam Robinson, quien viajaba junto a su esposa Helen Sharp y sus dos hijos pequeños: Emma, de cuatro años, y Charlie, de dos. También fallecieron Rachael Reed, Charmi Fehr y Anita Maria Cetina, quien trabajaba como niñera de los menores y era considerada parte de la familia.
La aeronave también transportaba a sus dos tripulantes: el capitán Jeffrey Gregory, de 55 años, y la copiloto Nathalia Gadelha Filgueiras, de apenas 20 años.
El accidente ocurrió cuando el jet viajaba de Austin, Texas, hacia North Eleuthera, en Bahamas. La aeronave se precipitó contra una carretera en una zona residencial y explotó tras el impacto. Las autoridades confirmaron que ninguno de los nueve ocupantes sobrevivió.
De acuerdo con los primeros reportes de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB), los pilotos habían informado sobre turbulencia moderada y acumulación de hielo en la aeronave mientras volaban a unos 35 mil pies de altura.
Poco después, la tripulación reportó una condición de descenso acelerado y emitió una llamada de emergencia antes de perder comunicación con el control de tráfico aéreo.
Los investigadores también encontraron indicios de que el avión pudo comenzar a desintegrarse antes de impactar contra el suelo, por lo que algunas partes de la aeronave podrían haber quedado dispersas a cierta distancia del lugar del accidente.
El caso continúa bajo investigación para determinar las causas exactas de la tragedia. Hasta ahora, las autoridades no han establecido una conclusión definitiva sobre qué provocó la pérdida de control del Learjet.
La muerte de los dos niños y sus padres, así como la de la joven copiloto, ha generado numerosas muestras de condolencia entre familiares, amigos y personas cercanas a las víctimas.
