La diputada federal del Partido del Trabajo (PT), Lilia Aguilar, afirmó que la salida de Guadalupe Taddei de la presidencia del Instituto Nacional Electoral (INE) representa el primer paso para atender una crisis de credibilidad administrativa y presuntos actos de corrupción dentro del organismo, pero descartó que la situación comprometa el funcionamiento electoral de la institución.
La legisladora consideró necesario que se realicen investigaciones y se establezcan consecuencias por las irregularidades señaladas. Sin embargo, sostuvo que los cuestionamientos deben centrarse en la actuación de los consejeros y en la administración del Instituto, sin extenderlos al trabajo electoral que realiza el organismo. Aguilar recordó que el INE está integrado por más áreas y personal, por lo que pidió distinguir entre las posibles responsabilidades de sus consejeros y la función institucional de garantizar los procesos electorales. “El INE es más que sus consejeros”, expresó.
