El prosecretario general de la Cámara Nacional de Autotransporte de Carga (CANACAR), Manuel Sotelo Suárez, señaló que la conclusión sobre la marcha que se realizó a nivel nacional por parte de diversos sectores de transportistas es esperar a que las autoridades federales cumplan con los acuerdos a los que se pudiera llegar en las mesas de trabajo que se realizarán a consecuencia de la serie de problemas que enfrenta este gremio en México, refiriéndose a la inseguridad, extorsiones, cobro de piso, carreteras deficientes, sobrerregulación y reducción de estímulos fiscales.
El empresario dijo que la gota que derramó el vaso y, por ende, la protesta que se hizo en distintas entidades del país se originó a consecuencia de un cabildeo con legisladores federales desde tiempo atrás, donde se buscaba que dentro de la reforma fiscal se emitiera apoyo económico a los transportistas. El escenario no fue así y se eliminó un apoyo de 50 millones de pesos.
Sotelo Suárez refiere que las marchas que se realizaron fueron, en su mayor porcentaje, actos pacíficos, resaltando que en algunas partes del estado y del país hubo afectaciones intermitentes.
