Ciudad de México.- La Cámara de Diputados aprobó en lo general y en lo particular una reforma constitucional que establece que quienes aspiren a la Presidencia de la República, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México deberán renunciar a cualquier otra nacionalidad distinta de la mexicana. El dictamen fue avalado con 334 votos a favor, 109 en contra y una abstención, y fue turnado al Senado para continuar su proceso legislativo.
La modificación contempla cambios a los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución. También establece que quienes ejerzan esos cargos no podrán adquirir o solicitar otra nacionalidad durante su mandato ni invocar ante autoridades extranjeras una nacionalidad distinta de la mexicana. Los estados deberán armonizar sus constituciones y legislación electoral en un plazo de 90 días naturales después de la entrada en vigor de la reforma.
Durante la discusión, legisladores de oposición cuestionaron el contenido y el proceso de aprobación. El coordinador de Morena, Ricardo Monreal, defendió la medida y sostuvo que busca evitar la concurrencia de vínculos jurídicos con otros Estados. La propuesta fue enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum a finales de agosto, con el argumento de que quienes ocupen los principales cargos ejecutivos deben mantener un vínculo exclusivamente mexicano.
La reforma también incluye a las gubernaturas de las 31 entidades federativas y a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México. Aún no entra en vigor, pues debe ser analizada y, en su caso, aprobada por el Senado y posteriormente cumplir con el proceso constitucional correspondiente.
