Los militares estadunidenses destinados al Abraham Lincoln están denunciando su despliegue récord de casi nueve meses en el mar, durante el cual apoyaron la guerra en curso contra Irán.

El portaviones de la clase Nimitz, parte de cuya tripulación, según se informa, sufría un deterioro de su salud mental, echó anclas frente a las costas de Tailandia esta semana, lo que permitió a sus 5 mil marineros e infantes de marina hacer su primera escala en puerto en 286 días.

Durante su estancia en la ciudad turística de Pattaya, algunos miembros del servicio militar hablaron con Priya Sridhar, corresponsal de MS NOW en el Pentágono, quien relató sus conversaciones con ellos durante una entrevista posterior grabada en vídeo.

“Muchos me dijeron que, de hecho, este fue el peor despliegue que jamás habían experimentado”, declaró Sridhar, quien anteriormente fue oficial de la Reserva Naval, según Mediaite. “Fue increíblemente duro, y muchos me expresaron que, en realidad, desearían no haber hecho escala en ningún puerto”.

“Querían volver directamente a casa”, continuó. “Y otra cosa que me comentaron es que temen que, debido a esta guerra, estos despliegues tan largos sin escalas en puerto se conviertan en algo habitual”.

Añadió que algunos miembros del servicio temen que esta situación tenga un “enorme efecto” en las tasas de retención de la Armada estadunidense, especialmente para los marineros de menor rango.

El portaviones estadunidense Abraham Lincoln partió este domingo del puerto tailandés de Laem Chabang, donde realizó desde el miércoles su primera escala tras 286 días en el mar, un despliegue excepcionalmente prolongado que desató polémica en Estados Unidos por las condiciones de vida a bordo.