El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aseguró que el gobierno de Cuba ha desempeñado un papel central en la formación y expansión de movimientos de extrema izquierda en América Latina, al afirmar que La Habana ha promovido durante décadas redes de apoyo político e ideológico en la región.
Durante una reunión internacional en Washington con representantes de 66 países, Rubio sostuvo que el extremismo de izquierda representa una amenaza transnacional y llamó a fortalecer la cooperación para combatir a organizaciones que, según dijo, recurren a la violencia y buscan desestabilizar gobiernos democráticos.
El funcionario estadounidense afirmó que algunas de estas organizaciones mantienen vínculos con regímenes autoritarios y operan mediante redes internacionales de financiamiento y coordinación. También cuestionó lo que calificó como un trato desigual hacia la violencia política de grupos de izquierda frente a la de otras organizaciones extremistas.
Las declaraciones se producen en medio del endurecimiento de la política de Washington hacia La Habana, con nuevas sanciones económicas y un aumento de la presión diplomática sobre el gobierno cubano.
