La decisión de Estados Unidos de mantener revisiones periódicas al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), en lugar de extender automáticamente su vigencia, genera incertidumbre para los inversionistas, aunque forma parte de los mecanismos previstos desde la creación del acuerdo comercial, afirmó el presidente de CANACINTRA Ciudad Juárez, Carlos Noé Hernández.
El dirigente empresarial señaló que este escenario representa una oportunidad para impulsar una estrategia que fortalezca la proveeduría nacional, incremente el contenido regional en las cadenas de valor, mejore la infraestructura logística y energética y fomente la formación de talento especializado. Consideró que la competitividad del país ya no puede depender únicamente de los costos laborales, sino de la innovación, la eficiencia y la generación de valor agregado.
En el caso de Ciudad Juárez, destacó la necesidad de evolucionar de un modelo centrado en la manufactura de ensamble hacia uno que impulse el diseño, la ingeniería, el desarrollo tecnológico y la integración de proveedores locales. Aseguró que la ciudad cuenta con el potencial para consolidarse como un referente industrial en Norteamérica si se generan las condiciones adecuadas para atraer e impulsar nuevas inversiones.
Carlos Noé Hernández añadió que las revisiones del T-MEC deben asumirse como un incentivo para construir una política industrial de largo plazo que fortalezca la producción nacional, brinde mayor certidumbre a las empresas y permita a México aprovechar su posición estratégica dentro de la región. Reiteró que CANACINTRA trabajará con los sectores productivos, los gobiernos y las instituciones educativas para reforzar la competitividad de Ciudad Juárez y del país.
