El Estrecho de Ormuz permanece bajo una grave parálisis marítima debido al conflicto en curso entre Estados Unidos e Irán, un tráfico internacional que se ha desplomado a niveles residuales, un paso limitado casi exclusivamente a buques iraníes o embarcaciones con acuerdos bilaterales; El analista Misael Máynez Cano, refiere un panorama incierto, destacando la existencia de bastante tensión provocada por la inestabilidad  y expone que el daño o riesgos que se está ocasionando a nivel económico según el Banco Mundial los atribuye entre .5 y 1% del Producto Interno Bruto Mundial.

El experto en geopolítica refrenda que hasta el momento los países asiáticos siguen siendo los más afectados, destacando que del total de mercancías que transitan por dicha zona, el 80% son de procedencia asiática, dentro de la relación Europa- Asía, y esto a la vez perjudica la economía internacional, ya que hay un sometimiento a la presión del precio del petróleo para que el costo de los carburantes se dispare.  

Máynez Cano insta que se trata de un daño estructural, ya que el pronóstico de crecimiento para 2026 a nivel mundial es de 2.6%, en este caso sí la restricción fuese del 1% como ya se mencionó con anterioridad, estamos hablando casi del 50% de caída del PIB Mundial.