La revisión del Tratado de Libre Comercio entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC) plantea un panorama complejo que no debe confundirse con un fin abrupto del acuerdo, según explicó Ulises Fernández Gamboa, titular de la Secretaría de Innovación y Desarrollo Económico (SIDE) de Chihuahua, precisando que, de no concretarse la renovación en la fecha límite del 1 de julio, el instrumento jurídico contempla un mecanismo de revisión anual durante los diez años restantes de su vigencia original, la cual se extiende formalmente hasta el año 2036.

Fernández Gamboa subrayó la importancia de separar la retórica político-electoral de los aspectos técnicos y comerciales que sostienen la relación bilateral. Aunque reconoció que en el discurso público de Estados Unidos se ha mencionado la posibilidad de abandonar el tratado, enfatizó que la interrupción total del acuerdo representaría un colapso económico profundo para ambas naciones.

El secretario manifestó que el objetivo primordial del gobierno mexicano debe centrarse en lograr una renovación por 16 años adicionales. Esto permitiría consolidar la competitividad de la región frente a otros bloques globales y fortalecer las cadenas de suministro.