Sergio Pérez finalizó en la posición 14 del Gran Premio de Barcelona-Catalunya, una carrera que permitió a Cadillac confirmar varios de los problemas de rendimiento que la escudería ha identificado durante la temporada 2026 de Fórmula 1.

El piloto mexicano explicó que las complicaciones comenzaron desde la largada, donde perdió posiciones por falta de tracción, aunque logró recuperarse parcialmente durante la primera vuelta antes de verse afectado por el desgaste de los neumáticos.

Pérez señaló que el primer relevo estuvo marcado por la dificultad para superar a Alex Albon, mientras que el comportamiento del compuesto duro terminó por comprometer el resto de la competencia, provocando una pérdida de ritmo frente a sus rivales.

El tapatío reconoció que el Circuito de Barcelona-Catalunya representaba una prueba importante para evaluar el desempeño del monoplaza y aseguró que los resultados confirmaron las áreas que el equipo necesita corregir, especialmente en las caídas de rendimiento relacionadas con la degradación de los neumáticos.

Asimismo, indicó que la información recopilada durante el fin de semana permitirá comprender mejor las limitaciones actuales del auto y trabajar en ajustes para las próximas fechas del campeonato.

Pérez agregó que perderse la primera práctica libre limitó parte de la preparación previa a la carrera, aunque consideró que el equipo obtuvo datos valiosos para continuar con el desarrollo del monoplaza en su temporada de debut dentro de la máxima categoría.